El Organizador

Brasil: “¡Tenemos derecho a un futuro!”

By adm0

La mayor parte de la juventud sigue confrontada a unas difíciles condiciones de vida. Muchos jóvenes no tienen acceso a la universidad, no tienen derecho a estudios superiores gratuitos y de calidad que les garanticen una profesión. En las escuelas, los jóvenes deben estudiar en condiciones precarias, sin laboratorios, sin bibliotecas, con profesores mal remunerados. Miles de jóvenes están parados, o son orientados hacia empleos precarios como el telemárketing, con salarios bajos, sin derechos y con una enorme rotación laboral como consecuencia de los despidos.

En las barriadas del extrarradio se está produciendo un verdadero genocidio de la juventud, en particular de la juventud negra, con decenas de jóvenes asesinados cada día o empujados a la destrucción por la droga. Pese a ello, Fernando Henrique Cardoso, el antiguo presidente de derechas, dirige una verdadera ofensiva por la legalización de las drogas que destruyen a la juventud, apoyado por diversas organizaciones de jóvenes.

No aceptamos la trampa de la droga con el discurso sobre la supuesta “libertad individual”, que no hace sino adormecer a la juventud, causar su destrucción física y desmantelar su organización política.

Por más que intenten robarnos nuestro futuro, por más que intenten drogarnos, ¡resistiremos y lucharemos! Lucharemos por nuestros derechos y no cederemos hasta que no tengamos unas condiciones de vida dignas. No queremos y no aceptamos vivir en este sistema de explotación. Los jóvenes y los trabajadores resisten y luchan en defensa de un futuro digno. (…)

Millones de jóvenes se apoyan en el ejemplo de Túnez para movilizarse contra la política del imperialismo. O en el ejemplo de los jóvenes españoles que han tomado las calles. Sin embargo, vemos la reducción de 50 000 millones en el Presupuesto de la Unión, que afecta directamente a miles de jóvenes, como en las escuelas técnicas donde 20 000 alumnos se han encontrado sin clases a comienzos de año, o las escuelas públicas que carecen de estructura material como aulas cubiertas o un laboratorio informático decente, así como en las universidades donde la ayuda a los estudiantes es precaria en la mayoría de los estados mientras que el gobierno federal gasta menos de un salario mínimo por estudiante y año.

Pero esta política provoca la resistencia de los trabajadores y de los jóvenes, que se enfrentan a los intereses de los “mercados” cuando presentan sus reivindicaciones. Y para aplicar esta política que vuelve la espalda a los intereses de la mayoría, el Gobierno intenta integrar a organizaciones como la UNE, la UBES y la CUT.

Así, en el congreso que se está preparando en la UNE, aumenta la presión para subordinar aún más las organizaciones al Gobierno por medio de un bloque compuesto por varias organizaciones de jóvenes que proponen una solución a los problemas opuesta a la dinámica consistente en dirigirse al Gobierno sobre la base de la movilización en las calles, las escuelas y las facultades, planteando en cambio la integración en el Consejo de Juventud y en las conferencias tripartitas que pretenden crear un consenso entre los patronos, el Gobierno y la juventud (como la conferencia de Educación, en la que los estudiantes se ven obligados a revisar sus propuestas a la baja).

Hablan por otra parte de reforma política. Es cierto que el Congreso, tal como está, es una vergüenza. Y en lo que respecta al Senado y Sarney, es aún peor. Pero una verdadera reforma política que abra camino a las aspiraciones nacionales y populares debería empezar por aplicar el principio “un hombre, un voto”.

¿Cómo es posible que se conserve la herencia de la dictadura que hace que un voto del estado de Roraima equivalga a 11 votos del de São Paulo? ¿Cómo es posible que el Senado, pasando por encima de la Asamblea, lo bloquee todo? ¿Cómo son posibles los abusos de poder económico, seleccionando a los candidatos y dando la mayoría a los jefes de empresas y a los terratenientes? Una verdadera discusión sobre este tema debería empezar por resolver estas situaciones.

Aún quieren hacernos creer que la victoria de Dilma es la consolidación de la victoria contra el “neoliberalismo”. Pero, ¿cómo puede entonces explicarse que las medidas adoptadas por el “neoliberalismo” se sigan aplicando? Como en el caso de las empresas privatizadas que no han sido renacionalizadas como Vale y Embraer. ¿Cómo afirmar eso mientras el gobierno mantiene el superávit primario para pagar la deuda, y anuncia ahora la reanudación de las subastas sobre el petróleo y la privatización de los aeropuertos? ¡No es más que una mentira!

En el congreso de la UNE en preparación, al lado de la juventud en todas sus luchas, en las aulas, en los barrios, Juventud Revolución lucha para que los jóvenes mantengan su independencia y en unidad con los trabajadores planteen sus reivindicaciones para que el gobierno las satisfaga.

Queremos la unidad de los trabajadores y los estudiantes para exigir del Gobierno la satisfacción de reivindicaciones como:

¡Ni represión ni legalización! ¡No a las drogas!¡Queremos un empleo, tiempo libre, educación!

• No a las reducciones de miles de millones de los Presupuestos de la Unión

• Retirada de las tropas brasileñas de Haití.

• ¡Más recursos económicos para Educación! ¡1 300 millones para Ayuda a los Estudiantes en las universidades.

• ¡Becas de transporte para todos los estudiantes sin límite!

• ¡Renacionalización de las empresas privatizadas! Nacionalización del 100% de

Petrobras.

São Paulo, 21 y 22 de mayo de 2011

Asamblea General Nacional de

Juventud Revolución (Brasil)

www.juventuderevolucao.org

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One Response to “Brasil: “¡Tenemos derecho a un futuro!””

  1. On August 17, 2011 at 11:55 pm Al Rojas responded with... #

    Buenisimo !!!!!!!!!

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